Haz tu lista («DNI, nómina, logo, 10 fotos…»), pon el email de la otra persona y listo: sube todo sin registrarse y el robot recuerda lo que falta. Tú nunca vuelves a dar la cara para reclamar.
Marca qué necesitas, cosa por cosa. Sin cuentas ni contraseñas.
La otra persona abre un enlace y lo sube todo desde el móvil.
Recordatorios educados de lo que falta. Tú, a otra cosa.
Drive es un almacén: nadie sabe qué falta y nadie lo reclama. Súbemelo es una checklist con recordatorios automáticos: marca lo pendiente y lo pide por ti hasta que está todo. Al final, ZIP ordenado y a trabajar.